Agroecología para la inclusión social

Kimchi

Hola! Hoy os traigo, no una receta, sino la clave para hacer Patrimonio de la Humanidad, como el flamenco: Kimchi (¡ole!) Sí, al igual que el flamenco, el kimchi ha sido declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Ahí es nada…
  El kimchi es un plato fermentado, elaborado a base de de col china a la que añadimos varios ingredientes y dejamos fermentar hasta que alcanza el punto de sabor que deseamos. Podemos comerlo solo o acompañando a multitud de elaboraciones. Además de ser un plato delicioso y muy sabroso, es una fuente de probióticos  capaz de regenerar la microbiota (anteriormente conocida como flora intestinal).
O sea, una maravilla. Allá vamos:
Antes de empezar, deciros que los ingredientes originales son de origen asiático, pero como estamos en Navalafuente, lo que encontremos cerca nos servirá. Lo importante es que sean de ecológicos, de calidad, y a ser posible, de temporada.
Necesitaremos:
     – » Pak Choi (1200g., más o menos).
     – 6 zanahorias.
     – 1/2 kg. de nabo.
     – 1/2 taza de sal.
    – 8 dientes de ajo.
     – Tallos de cebolleta en rodajas, al gusto.
     – ·30g. de jengibre pelado.
     – 1 cucharada de panela o miel.
     – 2 cucharadas de arroz, que habremos cocido en 400ml. de agua hasta que se haya pasado (sí, sí, has leído bien, hasta que esté pasado).
     – Algo menos de 1/2 taza de salsa de pescado. Este ingrediente podéis encontrarlo en establecimientos de comida asiática. Algunos de los nombres como la podemos comprar son Nam Pla o Nuoc Nam. También podemos añadir salsa de soja o gambitas.
     – De 1 a 4 cucharadas de chile coreano en copos (gichugaru) o chile normal en copos. Evidentemente esto le da un toque picante, así que al gusto.
  1.- Quitamos las hojas feas de la col, después la cortamos longitudinalmente en 4 trozos, y estos trozos los volvemos a cortar en porciones de unos 3 cm.
 2.- Lavamos los trozos de col, los escurrimos bien y los mezclamos con la sal. Tras 1/2 hora de reposo, repetimos la operación (mezclar de nuevo para repartir homogéneamente la sal) hasta 3 veces.
3.- Mientras la col se sala, cortos el nabo y zanahorias en bastoncillos.
4.- Una vez haya pasado el tiempo de salar la col y sus repeticiones, la lavamos bajo el grifo y la escurrimos muy, muy bien, apretándola para drenar la mayor cantidad de agua.
5.- Mezclar con la batidora o robot de cocina el jengibre, la panela o miel, el ajo, salsas de pescado y/o soja y/o gambitas, el arroz y los copos de chile.
6.- Mezclar todo, la col escurrida con la salsa que acabamos de hacer, hasta que esté bien integrado.
7.- Poner en un tupper o en varios, presionando el contenido para que quede cubierto por el líquido.
8.- Y ahora viene el milagro: lo dejamos a temperatura ambiente, un día por lo menos, hasta que fermente. Sabremos que está fermentando porque le salen burbujitas. Una vez las veáis, podéis pasarlo a la nevera o dejarlo más tiempo fuera de ella para que sea más sabroso.
Una vez fermentado, ya se puede consumir.
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